La aritmética no siempre es tan exacta como parece.-

Hoy, queridos niños y niñas, os voy a enseñar que en atletismo dos más dos pueden no ser igual que cuatro.-

Me explico: Así a primera vista podemos pensar que 4.500 es lo mismo que 1.500 + 3.000 ¿verdad? ¡Pues no! En atletismo ¡no!. Lo acabo de descubrir este pasadofin de semana.-

Pero empecemos por el principio. El lunes anterior no tenía muy claro si iba a ir a Calatayud a la última prueba de la Copa Aragón de campo a través o a Zaragoza al campeonato de Aragón de veteranos de PC (esto quiere decir “pista cubierta”; me llevo un tiempo descubrirlo siempre había pensado que había que correr con un ordenador debajo del brazo y como me parecía absurdo no lo prestaba mayor atención; ahora investigo a ver si descubro lo que quiere decir AL por si me llevo otra sorpresa; pero eso es otra historia). Decía que no tenía claro a donde ir así que me inscribí en las dos:
en los 4.500 metros de Calatayud y a los 1.500 y 3.000 de Zaragoza. Y es que los organizadores de una y otra prueba no han debido encontrar un hueco para no coincidir y hemos tenido que elegir. Al principio pensaba asistir a las dos, pero sin la colaboración del helicóptero del 112 estaba un poco complicado, además eso de volar no me va mucho (Fernando Alonso tampoco estaba disponible el domingo y los horarios del AVE no me cuadraban).-

Como en Zuera tuve que abandonar por una sobrecarga en el gemelo derecho y ya no podía completar las seis pruebas (que es lo que me hacía ilusión); y como el año pasado me gustó eso de la pista cubierta; me decidí por ir a Zaragoza en lugar de a Calatayud.-

Una vez en el “ovni” (así lo llamábamos en el Colegio Mayor “Cerbuna” que está en frente; aunque la gente lo suele llamar “el huevo”) había que confirmar que corrida iba a hacer, la de 1.500 o la de 3.000; pues aunque el reglamento permite competir en dos pruebas me parecía un poco excesivo. Así que confirmé los 1.500 y me puse a calentar.-

Aun no habíamos pasado por cámara de llamadas cuando pasó lo que tenía que pasar: siempre hay alguien que suelta un ¡¡¡a que no hay!!!; y siempre hay alguien que contesta ¡¡¡macáqueno!!! Y allá que fui, a confirmar los 3.000. Total, la otra opción era correr 4.500 en Calatayud. ¡Qué más da de un tirón que de dos!. ¡¡¡¡¡ERROR!!! ¡NO da lo mismo!. No tiene nada que ver una corrida de 4.500 con dos, una de 1.500 y otra de 3.000 si las corres en hora y media.-

Eso de calentar-correr- estirar y media hora después volver a calentar-correr- estirar me dejó hecho ciscos Y encima en ayunas, que no me gusta correr con el estómago distraído; así que cuando terminé la corrida salí disparado hacia el bar del pabellón a por un bocadillo de tortilla y una “Ambar” (solo por aquello de que suele patrocinar eventos deportivos). No; definitivamente no es lo mismo correr 4.500 metros de un tirón que correr 1.500 y 3.000 en hora y media. No sé si volveré a hacerlo.-

Eso sí los dos subcampeonatos de Aragón que saque consiguieron que el seco, pequeño, frio y pasado bocadillo de tortilla supiera a gloria. De la Ambar no tengo ninguna queja.-

Como no tengo foto mando una de Córdoba. Es lo que tiene ir solo a todos los sitios; la soledad del corredor de fondo, creo que lo llaman (aunque mirándolo bien creo que se refieren a otra soledad). La foto no tiene nada que ver con lo que vengo contando, pero queda bien y no hace mal a nadie y os puede servir para hacer un buen salmorejo cordobés (la placa es de cerámica y esta puesta en la Calle del Salmorejo Cordobés debajo del nombre de la calle; ¡palabra!)..-

¡Se terminó! Hasta la próxima.-

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